Bueno, parece que, finalmente, ha dejado de nevar.
Ahora nos invade la niebla. Todo el día.
Según sales de casa, se te empapa la cara antes de montarte en la bici. En el camino, mientras vas avanzando, vas notando cómo te vas hidratando hasta niveles que no imaginabas: el pelo gotea, se acumulan gotas en la punta de la nariz, los mofletes y la perilla, se te humedecen los ojos... Vamos, que moja más que cuando llueve.
Creo que tengo una ligera idea de lo que sienten los tomates cuando los riegas. ¡Qué manera de calar! Por otra parte, con estas nieblas tan espesas, como apenas se alcanza a ver la fachada de enfrente, moverte en la calle es todo un deporte de aventura: 2 por el precio de 1 (o como dicen aquí: twee halen, één betalen)
¿Será esto una de las maravillas de este país?
miércoles, 24 de febrero de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
Las vueltas que da la vida
Ya sé que sueno a integrante del Imserso. Pero es que hoy me ha ocurrido algo extraño.
Como recordarás, hace un tiempo puse una foto de una calle que tenía un nombre que en inglés sonaba divertido. Y permíteme que me repita: Fokkerlaan.
Bueno, pues hoy he ido a una cafetería, y la gente con la que iba ha saludado amablemente a una viejecita bastante simpática.
Al cabo de un rato y, tirando del hilo, me han acabado contando que se trataba de la viuda del señor Fokker. Sí, el fabricante de aviones. Allí, tomándose un café.
Vamos, como toparse con Lendoiro o Amancio Ortega... ¿Quién me iba a decir a mí hace 8 meses que acabaría sentado al lado de tan ilustre personaje?
Como recordarás, hace un tiempo puse una foto de una calle que tenía un nombre que en inglés sonaba divertido. Y permíteme que me repita: Fokkerlaan.
Bueno, pues hoy he ido a una cafetería, y la gente con la que iba ha saludado amablemente a una viejecita bastante simpática.
Al cabo de un rato y, tirando del hilo, me han acabado contando que se trataba de la viuda del señor Fokker. Sí, el fabricante de aviones. Allí, tomándose un café.
Vamos, como toparse con Lendoiro o Amancio Ortega... ¿Quién me iba a decir a mí hace 8 meses que acabaría sentado al lado de tan ilustre personaje?
miércoles, 10 de febrero de 2010
Nota rápida: vuelve a nevar
Aprovecho mientras meriendo antes de ir a clase de holandés, para dejar una actualización (una especie de Twitt pero un pelín más largo).
Hoy ha vuelto a caer una nevada importante. Por lo visto estaba prevista... pero, como siempre, hasta cierto punto.
¿Será cierto lo que empiezo a escuchar cada vez más a menudo, de que los holandeses son muy "relajados" (traducción mía y a la ligera del inglés laid-back)? En mi ayuntamiento solo habían limpiado de nieve las calles principales cuando fui al trabajo.
En fin, me voy a aprender nuevo idioma. ¡Talué!
Hoy ha vuelto a caer una nevada importante. Por lo visto estaba prevista... pero, como siempre, hasta cierto punto.
¿Será cierto lo que empiezo a escuchar cada vez más a menudo, de que los holandeses son muy "relajados" (traducción mía y a la ligera del inglés laid-back)? En mi ayuntamiento solo habían limpiado de nieve las calles principales cuando fui al trabajo.
En fin, me voy a aprender nuevo idioma. ¡Talué!
martes, 9 de febrero de 2010
Rijksmuseum
Este fin de semana es el primero que no llueve y/o nieva en los últimos tiempos, así que me lo pasé yendo a sitios.
El sábado fui al cine y el domingo, al Rijksmuseum.
Ya sabía de antemano que el museo se encuentra actualmente en reparaciones, de tal modo que el edificio está cubierto por andamios, los túneles característicos de la planta baja no se ven y solo permanece abierto un cacho de trozo de pedazo de un ala del museo. Pero me esperaba más, porque eso, ni siquiera se podía ver el edificio en sí (por cierto, los arquitectos encargados de la reforma son españoles).
Sorprendentemente, había una cola kilométrica para ser domingo a las 16:00h y haber 0°C de temperatura donde pasarla, así que puede que a los holandeses les parezca todo estupendo. Por tanto, si no iban a pasar la tarde (bien podían haber escogido el museo Van Gogh, que está a 5 minutos caminando), aquello debía merecer la pena. Eso siguió incrementando mis expectativas.
Esperaba encontrarme una colección abundante de pintura; cuadros del Siglo de Oro, de grandes maestros, que reflejasen la historia del país, la lucha contra los españoles... no sé, algo de todo eso que siempre se cuenta sobre la Holanda de la Era Moderna. Estaba impaciente.
Cuando me tocó el turno, por fin, me hicieron pasar un arco de seguridad como los de los aviones (¿acabarán poniendo escáneres corporales de esos como los que quieren poner en los aeropuertos?). Pitó allí todo, pero nada, me dijeron "pasa pasa". ¿Para qué narices harán el control entonces?
Y por fin llegué a la primera sala. Aquello seguía prometiendo: cuadros que reflejaban batallas navales, las armas que se emplearon en la época, historias de enaltecimiento de la patria (y fomento del odio hacia los españoles), retratos de personajes ilustres, el comercio con las Indias... Me gustó mucho. Me parecía un gran aperitivo. Galeones, oro, estandartes, banderas... Pero tampoco en abundancia: la muestra, y gracias.
Luego, un par de salas de loza (algunos lo llamarían exquisitamente artículos de plata, oro y cerámica), pero mira, a estas alturas, casi tiene más exposición el Ikea. No me parecieron nada del otro jueves.
A continuación retratos de comerciantes y algún político de aquella época fructífera. De nuevo, un poco para decir "mira lo que tenemos" y ya.
Finalmente, en la planta de arriba, volví a encontrar cosas de las que me gustaron: cuadros conocidos de Rembrandt y sus discípulos, escenas de militares y urbanas...
Pero en total, me esperaba mucho más, como ya adelantaba. Sí que es cierto que lo que vi me gustó, pero no suficiente. Y desde luego, no suficiente considerando que cobran 12€ por entrar (yo tengo un abono que sirve para varios museos así que entré gratis).
Tal y como está, definitivamente, no recomiendo al turista la visita al museo tal y como está, salvo que no tenga más cosas que hacer o realmente quiera ver alguno de los cuadros en concreto. Yo espero poder ver algún día el museo abierto y completamente lleno. Eso sí que debe ser un lujo.
Para acabar, añadiré que en el museo no dejaban hacer fotos así que por eso no acompaño esta entrada con ellas. Ni siquiera el exterior merece la pena, porque solo publicitaría la empresa de los andamios.
El sábado fui al cine y el domingo, al Rijksmuseum.
Ya sabía de antemano que el museo se encuentra actualmente en reparaciones, de tal modo que el edificio está cubierto por andamios, los túneles característicos de la planta baja no se ven y solo permanece abierto un cacho de trozo de pedazo de un ala del museo. Pero me esperaba más, porque eso, ni siquiera se podía ver el edificio en sí (por cierto, los arquitectos encargados de la reforma son españoles).
Sorprendentemente, había una cola kilométrica para ser domingo a las 16:00h y haber 0°C de temperatura donde pasarla, así que puede que a los holandeses les parezca todo estupendo. Por tanto, si no iban a pasar la tarde (bien podían haber escogido el museo Van Gogh, que está a 5 minutos caminando), aquello debía merecer la pena. Eso siguió incrementando mis expectativas.
Esperaba encontrarme una colección abundante de pintura; cuadros del Siglo de Oro, de grandes maestros, que reflejasen la historia del país, la lucha contra los españoles... no sé, algo de todo eso que siempre se cuenta sobre la Holanda de la Era Moderna. Estaba impaciente.
Cuando me tocó el turno, por fin, me hicieron pasar un arco de seguridad como los de los aviones (¿acabarán poniendo escáneres corporales de esos como los que quieren poner en los aeropuertos?). Pitó allí todo, pero nada, me dijeron "pasa pasa". ¿Para qué narices harán el control entonces?
Y por fin llegué a la primera sala. Aquello seguía prometiendo: cuadros que reflejaban batallas navales, las armas que se emplearon en la época, historias de enaltecimiento de la patria (y fomento del odio hacia los españoles), retratos de personajes ilustres, el comercio con las Indias... Me gustó mucho. Me parecía un gran aperitivo. Galeones, oro, estandartes, banderas... Pero tampoco en abundancia: la muestra, y gracias.
Luego, un par de salas de loza (algunos lo llamarían exquisitamente artículos de plata, oro y cerámica), pero mira, a estas alturas, casi tiene más exposición el Ikea. No me parecieron nada del otro jueves.
A continuación retratos de comerciantes y algún político de aquella época fructífera. De nuevo, un poco para decir "mira lo que tenemos" y ya.
Finalmente, en la planta de arriba, volví a encontrar cosas de las que me gustaron: cuadros conocidos de Rembrandt y sus discípulos, escenas de militares y urbanas...
Pero en total, me esperaba mucho más, como ya adelantaba. Sí que es cierto que lo que vi me gustó, pero no suficiente. Y desde luego, no suficiente considerando que cobran 12€ por entrar (yo tengo un abono que sirve para varios museos así que entré gratis).
Tal y como está, definitivamente, no recomiendo al turista la visita al museo tal y como está, salvo que no tenga más cosas que hacer o realmente quiera ver alguno de los cuadros en concreto. Yo espero poder ver algún día el museo abierto y completamente lleno. Eso sí que debe ser un lujo.
Para acabar, añadiré que en el museo no dejaban hacer fotos así que por eso no acompaño esta entrada con ellas. Ni siquiera el exterior merece la pena, porque solo publicitaría la empresa de los andamios.
lunes, 8 de febrero de 2010
Y siguió nevando
Estos días no he hecho demasiado. En parte, estuvo nevando día sí y día no. Así que he aprovechado para hacer un par de fotos... Pero después de un mes de nieve, ya me he hecho una composición de lugar y agradezco los 4 rayos de sol que han salido estos últimos días.
Solo me quejaré de una cuestión: la sal.
En un país civilizado como este, no se puede entender que haya escasez de sal. No se puede entender que no estén preparados para la nieve (por mucho que digan que no nieva todos los años). No se puede entender que digan que no pueden traer la sal, puesto que tienen salinas en el norte.
Así que, para paliar la indignación de hace unas semanas, dejo alguna foto de Ámsterdam (y alrededores) nevado.
Solo me quejaré de una cuestión: la sal.
En un país civilizado como este, no se puede entender que haya escasez de sal. No se puede entender que no estén preparados para la nieve (por mucho que digan que no nieva todos los años). No se puede entender que digan que no pueden traer la sal, puesto que tienen salinas en el norte.
Así que, para paliar la indignación de hace unas semanas, dejo alguna foto de Ámsterdam (y alrededores) nevado.
miércoles, 27 de enero de 2010
Iberia en diciembre
¡Oh! ¡Qué experiencia! ¡Qué sublime! ¡Qué ganas de matar!
Todo empezó el día 18 de diciembre. Debería haber cogido en Schiphol el vuelo de las 8:00h con destino a Madrid. Que no es que yo no estuviera a tiempo, sino que los operarios decidieron quedarse a dormir una hora más (o algo así). Porque a las 8:00h estábamos embarcando y a las 8:55h estaban quitando todavía la nieve del avión. ¿Por qué iban a madrugar pudiendo retrasar el vuelo una hora?
Pues nada, que a las 9:05h salimos. Y llegamos 1h tarde a Madrid y no pude coger el enlace a Coruña. Que no es que el avión hubiera salido ya, sino que la rubia de bote que cuidaba la puerta decidió que "por normas de aviación civil y según el reglamento vigente en aras de la protección y la seguridad mías y de los viajeros, yo debería viajar acompañado de mi maleta" y a ellos no les daba tiempo a hacer el trasvase. La susodicha me indicó dónde podría encontrar una oficina de Iberia para reclamar, así que para allí me fui.
Había ya un par de personas de cola en cada mostrador (4 mostradores estaban activos). Yo no era el único que llegaba de Ámsterdam y perdía el vuelo, del mismo modo que el de Ámsterdam no era el único que llegaba tarde ese día. Y solo eran las 11:00h de la mañana. Después de buscar alternativas en otras compañías (para lo cual me decían que tendría que recoger mi maleta y volver a facturar, por lo que no quise), me dieron plaza en un avión a Santiago para las 15:50. Además del bono de comida, ¡faltaría más!
Y mientras, vi salir el avión a Coruña.
Mientras me encontraba yo deambulando por la T4 (que es grande, pero ya me la había recorrido de punta a punta varias veces) se me dio por mirar a las pantallas. Todos los vuelos parpadeaban en azul indicando "retrasado, hora estimada XXX". Así que allá me fui yo al mostrador de nuevo. Para entonces ya había comido, tenía el estómago más tranquilo y estaba ya en plan sarcástico. Pero también había mucha más gente. De hecho, la cola del mostrador ya daba la vuelta a la manzana (sí, el mostrador está en un cubículo en el medio del pasillo) aunque, como no tenía más que hacer, me puse en ella.
Cuando llegó mi turno...
- Hola de nuevo.
- ¿De nuevo?
- Sí, estuve antes por aquí pidiendo asilo. Que mira una cuestión... ¿es cierto eso que veo en la pantalla de que el vuelo que me has dado se va a retrasar?
- ¿Qué vuelo?
- Uno a Santiago.
- A ver que miro... ¿Es el de las?
- No preciosa, ese era el que me querías dar con Spanair. El de las 15:55h.
- A ver, déjeme ver... Pues no, aquí me dice que está en hora.
- Ya, ¿y por qué decía la pantalla que embarcaríamos a las 16:45h?
- Bueno, puede haber sido un error.
- Vale, pero por si no lo era... ¿me puedes mirar si habría uno más pronto a Vigo?
- ¡Huy, qué va! Vigo está imposible. Lo he mirado antes para estos señores que quieren ir a Lisboa y nada... - apuntaba a 3 familias de padre + madre + 2 niños a los que había estado realojando en hoteles justo antes de mi turno.
- Ya, bien, ¿entonces me tocará vivir otro retraso?
- No sé, ya le digo que...
- ¿Me das un bono para bebida?
- Ay, eso no lo puedo hacer yo, debe hablar con mi compañera - apuntó a una chica que tenía una cola más larga que la que había pasado.
- Decidí pasar de todo.
Y total, que a las 19:00h (efectivamente, con otras 2h de retraso), llegué a Coruña, después de ir en taxi (pagado por Iberia, claro) desde Santiago.
Para entonces ya estaba tan harto (y a la vez tan cansado), que puse una reclamación en la misma ventanilla de Santiago en que pedí el taxi. Esa reclamación fue por el tramo Madrid-Santiago ¡Pandilla de vagos!
Luego, el día 24 subí hasta el aeropuerto de Coruña para poner otras dos denuncias: una por el tramo Ámsterdam-Madrid y otra por el global.
A las 2 semanas recibí contestación de parte de Iberia:
Para las otras dos reclamaciones:
y
La verdad es que me parecen excusas de lo más absurdo y es evidente que utilizan párrafos que copian y pegan, cambiando solo el destinatario. Pero al final mi única molestia fue llegar a casa con 6h de retraso. No sé si merece la pena ir a Consumo con esto. ¿Tú qué harías?
Por cierto, el regreso fue otro tanto de lo mismo y me pagaron la cena :-D.
Todo empezó el día 18 de diciembre. Debería haber cogido en Schiphol el vuelo de las 8:00h con destino a Madrid. Que no es que yo no estuviera a tiempo, sino que los operarios decidieron quedarse a dormir una hora más (o algo así). Porque a las 8:00h estábamos embarcando y a las 8:55h estaban quitando todavía la nieve del avión. ¿Por qué iban a madrugar pudiendo retrasar el vuelo una hora?
Pues nada, que a las 9:05h salimos. Y llegamos 1h tarde a Madrid y no pude coger el enlace a Coruña. Que no es que el avión hubiera salido ya, sino que la rubia de bote que cuidaba la puerta decidió que "por normas de aviación civil y según el reglamento vigente en aras de la protección y la seguridad mías y de los viajeros, yo debería viajar acompañado de mi maleta" y a ellos no les daba tiempo a hacer el trasvase. La susodicha me indicó dónde podría encontrar una oficina de Iberia para reclamar, así que para allí me fui.
Había ya un par de personas de cola en cada mostrador (4 mostradores estaban activos). Yo no era el único que llegaba de Ámsterdam y perdía el vuelo, del mismo modo que el de Ámsterdam no era el único que llegaba tarde ese día. Y solo eran las 11:00h de la mañana. Después de buscar alternativas en otras compañías (para lo cual me decían que tendría que recoger mi maleta y volver a facturar, por lo que no quise), me dieron plaza en un avión a Santiago para las 15:50. Además del bono de comida, ¡faltaría más!
Y mientras, vi salir el avión a Coruña.
Mientras me encontraba yo deambulando por la T4 (que es grande, pero ya me la había recorrido de punta a punta varias veces) se me dio por mirar a las pantallas. Todos los vuelos parpadeaban en azul indicando "retrasado, hora estimada XXX". Así que allá me fui yo al mostrador de nuevo. Para entonces ya había comido, tenía el estómago más tranquilo y estaba ya en plan sarcástico. Pero también había mucha más gente. De hecho, la cola del mostrador ya daba la vuelta a la manzana (sí, el mostrador está en un cubículo en el medio del pasillo) aunque, como no tenía más que hacer, me puse en ella.
Cuando llegó mi turno...
- Hola de nuevo.
- ¿De nuevo?
- Sí, estuve antes por aquí pidiendo asilo. Que mira una cuestión... ¿es cierto eso que veo en la pantalla de que el vuelo que me has dado se va a retrasar?
- ¿Qué vuelo?
- Uno a Santiago.
- A ver que miro... ¿Es el de las
- No preciosa, ese era el que me querías dar con Spanair. El de las 15:55h.
- A ver, déjeme ver... Pues no, aquí me dice que está en hora.
- Ya, ¿y por qué decía la pantalla que embarcaríamos a las 16:45h?
- Bueno, puede haber sido un error.
- Vale, pero por si no lo era... ¿me puedes mirar si habría uno más pronto a Vigo?
- ¡Huy, qué va! Vigo está imposible. Lo he mirado antes para estos señores que quieren ir a Lisboa y nada... - apuntaba a 3 familias de padre + madre + 2 niños a los que había estado realojando en hoteles justo antes de mi turno.
- Ya, bien, ¿entonces me tocará vivir otro retraso?
- No sé, ya le digo que...
- ¿Me das un bono para bebida?
- Ay, eso no lo puedo hacer yo, debe hablar con mi compañera - apuntó a una chica que tenía una cola más larga que la que había pasado.
- Decidí pasar de todo.
Y total, que a las 19:00h (efectivamente, con otras 2h de retraso), llegué a Coruña, después de ir en taxi (pagado por Iberia, claro) desde Santiago.
Para entonces ya estaba tan harto (y a la vez tan cansado), que puse una reclamación en la misma ventanilla de Santiago en que pedí el taxi. Esa reclamación fue por el tramo Madrid-Santiago ¡Pandilla de vagos!
Luego, el día 24 subí hasta el aeropuerto de Coruña para poner otras dos denuncias: una por el tramo Ámsterdam-Madrid y otra por el global.
A las 2 semanas recibí contestación de parte de Iberia:
Le agradezco el tiempo que ha dedicado a dirigirse a nosotros y le pido disculpas por los inconvenientes que le pudimos ocasionar con relación a la pérdida de conexión provocada por el vuelo IB 0512 del día 18 de diciembre de 2009.
En función de la infraestructura y de la operativa local de cada aeropuerto, las compañías aéreas establecemos junto con las Autoridades Aeroportuarias unos tiempos mínimos que garantizan la conexión de los pasajeros y de su equipaje.
Cuando estos tiempos se reducen y el enlace resulta inviable, le facilitamos el modo más rápido para llegar a su destino, según la disponibilidad de los vuelos alternativos.
En función de la infraestructura y de la operativa local de cada aeropuerto, las compañías aéreas establecemos junto con las Autoridades Aeroportuarias unos tiempos mínimos que garantizan la conexión de los pasajeros y de su equipaje.
Cuando estos tiempos se reducen y el enlace resulta inviable, le facilitamos el modo más rápido para llegar a su destino, según la disponibilidad de los vuelos alternativos.
Para las otras dos reclamaciones:
Le agradezco el tiempo que ha dedicado a dirigirse a nosotros y le pido disculpas por los inconvenientes que le pudimos ocasionar con relación al vuelo IB 3215 del día 18 de diciembre de 2009.
La puntualidad es uno de los objetivos que primordialmente perseguimos, porque somos conscientes del valor que aporta a los desplazamientos la tranquilidad y la garantía sobre los planes de viaje previstos. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones excepcionales que nos impiden ofrecer con normalidad nuestro servicio.
Ese día hubo importantes alteraciones en nuestras operaciones de vuelo a causa de las condiciones meteorológicas existentes, que tuvieron como consecuencia el retraso de su vuelo.
El Reglamento CE261/2004 del Parlamento europeo, ha establecido normas comunes para el transporte aéreo de pasajeros que regulan la asistencia y las indemnizaciones que puede percibir un pasajero, y exonera a las compañías transportistas de cualquier responsabilidad por retraso o cancelación de sus vuelos cuando éstos son debidos a causas extraordinarias, inevitables y ajenas a las compañías aéreas, como sucedió en su caso.
La puntualidad es uno de los objetivos que primordialmente perseguimos, porque somos conscientes del valor que aporta a los desplazamientos la tranquilidad y la garantía sobre los planes de viaje previstos. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones excepcionales que nos impiden ofrecer con normalidad nuestro servicio.
Ese día hubo importantes alteraciones en nuestras operaciones de vuelo a causa de las condiciones meteorológicas existentes, que tuvieron como consecuencia el retraso de su vuelo.
El Reglamento CE261/2004 del Parlamento europeo, ha establecido normas comunes para el transporte aéreo de pasajeros que regulan la asistencia y las indemnizaciones que puede percibir un pasajero, y exonera a las compañías transportistas de cualquier responsabilidad por retraso o cancelación de sus vuelos cuando éstos son debidos a causas extraordinarias, inevitables y ajenas a las compañías aéreas, como sucedió en su caso.
y
He recibido su escrito y le agradezco que nos haya enviado sus comentarios relativos al vuelo IB 0548 del día 18 de diciembre de 2009.
Le pido disculpas por los inconvenientes que le hayamos podido ocasionar.
La puntualidad es uno de los objetivos que primordialmente perseguimos, porque somos conscientes del valor que aporta a los desplazamientos la tranquilidad y la garantía sobre los planes de viaje previstos. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones excepcionales que nos impiden ofrecer con normalidad nuestro servicio.
En su caso, el vuelo se demoró a consecuencia de la congestión del espacio aéreo existente en la zona, que produjo un importante desplazamiento de la actividad programada, con las consecuentes demoras, cancelaciones o desvíos de nuestras rutas hacia otros aeropuertos.
Cuando estas situaciones se producen, ofrecemos a nuestros clientes la atención y la asistencia necesaria en cuanto a manutención, alojamiento y llamadas telefónicas, tal y como establece el Reglamento Europeo y del Consejo, CE 261/2004, que regula normas comunes para la asistencia de los pasajeros ante retrasos superiores a dos horas.
Le pido disculpas por los inconvenientes que le hayamos podido ocasionar.
La puntualidad es uno de los objetivos que primordialmente perseguimos, porque somos conscientes del valor que aporta a los desplazamientos la tranquilidad y la garantía sobre los planes de viaje previstos. Sin embargo, en ocasiones se producen situaciones excepcionales que nos impiden ofrecer con normalidad nuestro servicio.
En su caso, el vuelo se demoró a consecuencia de la congestión del espacio aéreo existente en la zona, que produjo un importante desplazamiento de la actividad programada, con las consecuentes demoras, cancelaciones o desvíos de nuestras rutas hacia otros aeropuertos.
Cuando estas situaciones se producen, ofrecemos a nuestros clientes la atención y la asistencia necesaria en cuanto a manutención, alojamiento y llamadas telefónicas, tal y como establece el Reglamento Europeo y del Consejo, CE 261/2004, que regula normas comunes para la asistencia de los pasajeros ante retrasos superiores a dos horas.
La verdad es que me parecen excusas de lo más absurdo y es evidente que utilizan párrafos que copian y pegan, cambiando solo el destinatario. Pero al final mi única molestia fue llegar a casa con 6h de retraso. No sé si merece la pena ir a Consumo con esto. ¿Tú qué harías?
Por cierto, el regreso fue otro tanto de lo mismo y me pagaron la cena :-D.
martes, 26 de enero de 2010
¡Sigo vivo!
Hola, hola... ¿se me oye?
Sí, ya sé que esto lleva siglos muerto.
Sí, ya sé que estás en ascuas.
Sí, ya sé que te encanta mi prosa...
Pero es que entre pitos y flautas me he pasado un mes de aquí para allá. Pero ahora ya estoy aquí de nuevo. El único problema es que hace un frío del copón y probablemente eso me acabe recluyendo en casa más de lo esperado. Lo cual puede ser bueno porque tal vez me obligue a escribir más en el blog, ¿quién sabe?
Así que venga, ahí va un resumen para mantenerte al día:
Mientras, cuídate.
Sí, ya sé que esto lleva siglos muerto.
Sí, ya sé que estás en ascuas.
Sí, ya sé que te encanta mi prosa...
Pero es que entre pitos y flautas me he pasado un mes de aquí para allá. Pero ahora ya estoy aquí de nuevo. El único problema es que hace un frío del copón y probablemente eso me acabe recluyendo en casa más de lo esperado. Lo cual puede ser bueno porque tal vez me obligue a escribir más en el blog, ¿quién sabe?
Así que venga, ahí va un resumen para mantenerte al día:
- Diciembre fue bastante ajetreado en el trabajo. Mucha actividad, vaya. Pero bastante llevadero después de todo.
- Bueno, al menos, la parte de diciembre que pasé trabajando. Porque las 2 últimas semanas las pasé en casita (ojo, que la siguiente entrada tratará de nuevo de la incompetencia de las líneas aéreas).
- La primera semana de enero estuve de nuevo en Maastricht: nuevo curso de formación para perfeccionar un poco el conocimiento del único producto que manejaba hasta entonces...
- ... porque la tercera semana de enero la pasé en Barcelona aprendiendo un nuevo producto. Bueno, más bien, introduciéndome en él. ¡Qué calorcito hacía comparado con Ámsterdam!
- Cuano volví de Barcelona, este viernes, ya no había nieve pero el sábado por la tarde-noche volvió a cubrirse todo de blanco y se depositaron 10cm de nieve, así, a lo tonto. De nuevo a no poder andar por ningún lado, etc.
Mientras, cuídate.
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